miércoles, 1 de junio de 2011

Ruta de Los Balcones del Júcar

ITINERARIO:

Salida desde la Plaza Mayor y bordeando el convento de Las Petras (San Pedro Justiniano) por la calle Pilares se cruza la Fundación Saura y se desciende por la Bajada a las Angustias, singular y sorprendente escalinata abierta en la roca que conduce a unos de los lugares más entrañables y queridos de la ciudad: la ermita de la Virgen de las Angustias. La vinculación con la Semana Santa, la belleza del rincón, la paz y sosiego que emana de este santuario natural, convierten la ermita en un espacio de devoción religiosa y elección para la celebración del vínculo matrimonial.

La actual ermita es obra de Martín de Aldehuela (siglo XVIII), excepto la portada, datada en el siglo XVII. Este espacio nos deleita también como mirador sobre el Júcar, al fondo el agua verde y ante nosotros el espectáculo de las formaciones calizas.

En las proximidades el que fuera el convento de los Franciscanos Descalzos, su solitaria cruz nos recuerda la leyenda de Don Diego y Doña Diana, en realidad, el diablo transformado en mujer, que a través de los encantos femeninos, arrastra a Don Diego hacia no se sabe bien qué rebeldías, pero que en último término, el abrazo a la cruz le salva al descubrir que aquellas curvas no eran más que el disfraz del maligno.

Regresando sobre nuestros pasos se llega a la calle de las Armas y a la Iglesia de San Miguel, si en sus orígenes fue románica -conserva un ábside de la época- en la actualidad destaca por la calidad de su sonoridad y su contribución a las Semanas de Música Religiosa y otras audiciones. Desde el atrio, otro espléndido panorama sobre el Júcar: los edificios de la Merced y del Seminario destacan sobre el resto de construcciones asomadas a al hoz. Recorriendo el barrio de San Miguel y ascendiendo por la escalinata se llega al "Rincón de Barreda". El arco ojival conduce a la anteplaza y pasando bajo el Ayuntamiento se regresa a la Plaza Mayor.


Ver mapa más grande




Ruta del Alcázar y La Judería

ITINERARIO:

Desde la Plaza Mayor y pasando bajo los arcos del Ayuntamiento no encontramos con un edificio que albergó el antiguo convento de los Mercedarios Calzados, hoy sede conventual de las Esclavas del Santísimo Sacramento, popularmente conocidas como "las blancas". Este edificio, esencialmente obra del siglo XVIII, conserva muros del antiguo palacio de los marqueses de Cañete y Hurtado de Mendoza, virreyes de Perú y fundadores de Cuenca del Ecuador.

Ascendiendo por una estrecha calle con nombre del Fuero, llegamos a la Plaza de la Merced, uno de los rincones más monumentales de la ciudad, donde se encuentran las fachadas principales del citado edificio, con los escudos de los marqueses de Cañete y de los Mercedarios Descalzos; el edificio del Seminario de San Julián (siglo XVIII), con el escudo del obispo Florez Osorio. Frente a ellos, el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, antiguo Asilo de Ancianos Desamparados.

Caminando por la calle del Alcázar, llegamos a la plaza de Mangana y al espacio que en otros tiempos constituyó el barrio árabe y después el barrio judío. Hoy, sólo la torre de Mangana, que ha sido reloj de la ciudad desde el siglo XVI, se yergue sobre este lugar con interesantes restos arqueológicos. Desde la plaza de Mangana hay otro excepcional mirador, desde el que podemos observar distintas geografías y distintas perspectivas de la ciudad antigua y la expansión de la ciudad nueva.

Descendiendo por una empinada escalera ubicadada hacia el levante de la plaza, llegamos a la calle Zapaterías, que comunica con la calle Alfonso VIII, de la que recorreremos un pequeño tramo hasta encontrarnos con la bajada a la calle de Santa Catalina, que nos conducirá frente a la portada de la iglesia de la Santa Cruz (edificio del siglo XVI), donde encontramos una exposición permanente de artesanía conquense. Continuando por la calle de Santa Catalina, llegaremos al barrio de San Martín y los llamados "rascacielos" -construciones centenarias de considerable altura que presentan la peculiaridad de que ésta varía según se levantan sobre la calle Alfonso VIII (tres, cuatro o cinco alturas) o la calle Santa Catalina (de diez, once o doce alturas). Ésta última enlaza con el barrio de San Martín y la escalinata del mismo nombre, que ofrece hermosos ejemplos de arquitectura popular y bellos rincones, cuya subida nos llevará hasta el cruce de las calles Canónigos y Comillo por donde regresaremos a la Plaza Mayor.


Ver mapa más grande





Ruta de La Arquitectura Vertical y Camino de la Modernidad (1º Parte)

ITINERARIO (1º Parte):

Salida de la Plaza Mayor pasando bajo los arcos del Ayuntamiento. Se desciende por la calle Alfonso VIII que ofrece una insólita arquitectura popular y uno de los atractivos conquenses por excelencia: la arquitectura vertical. Los números pares presentan estrechas viviendas con una o dos habitaciones en cada piso. Los números impares son edificaciones más anchas y más altas. Su originalidad consiste en presentar distintas alturas, cuatro o cinco pisos en las fachadas de la calle Alfonso VIII y hasta doce en la parte que da a la calle de Santa Catalina y a la plaza de la Ciudad de Ronda.

Al poco de haber iniciado el recorrido, la calle Alfonso VIII se abre sorprendentemente a la derecha, conecta con la calle Mosén Diego de Valera -también conocida como Zapaterías en recuerdo del gremio de estos artesanos, que por aquí debieron situar sus talleres-, una triple arcada nos recuerda el antiguo nivel de la calle y nos sitúa en la trastienda del Museo de las Ciencias. Continuando nuestro descenso por la calle Alfonso VIII, en el número 87 nos encontramos con la Casa del Corregidor (siglo XVIII) y contigua a ésta, la Casa Palacio de los Clemente de Aróstegui (también del siglo XVIII), al final de la calle Alfonso VIII el oratorio de San Felipe Neri: se trata de una obra maestra del siglo XVIII en Cuenca y una de las "escasas" muestras del estilo Rococó en España. En este punto, se inicia la calle Andrés de Cabrera, por donde continuamos nuestro recorrido, a la izquierda un estrecho callejón, llamado de los Artículos, desemboca en la iglesia de San Andrés (siglos XVI y XVII), en el número 13 se sitúa la casa de los Girón y Cañizares, sede del museo de la Semana Santa. A los pocos pasos de este edificio nos encontramos con una callejuela que gira hacia la izquierda, la calle del Peso -recibe el nombre porque en ella estuvo situado el Almotacen árabe: aduana o establecimiento que controlaba mercancías y pesos y que obligaba a pagar los impuestos correspondientes del comercio efectuado en la ciudad- y que conduce también a la citada Iglesia de San Andrés.


Ver mapa más grande





Ruta de La Arquitectura Vertical y Camino de la Modernidad (2º Parte)

ITINERARIO (2º Parte):

Un poco más abajo y frente a la desembocadura de la calle del Peso, una torre nos recuerda que allí estuvo la Iglesia de San Juan, la cual, también da nombre a un portón o puerta -aunque resulta mucho más sugerente recordarla con el nombre de postigo del aljaraz- que nos conducirá a un balcón con espectaculares vistas del Júcar, la hoz del mismo nombre y del barrio de San Miguel. De regreso a la calle Andrés de Cabrera y continuando nuestro recorrido descendente nos encontraremos con el Palacio de Justicia, construido a finales de los años 60 y que incomprensiblemente supuso la desaparición del palacio de los Carrillo de Albornoz, construido en época del emperador Carlos V, a continuación la fuente del Escardillo, y en la acera, un edificio que fuera sede del gobierno civil durante el siglo XIX.

Siguiendo nuestro deambular, dejamos a la derecha la calle que se llama Estrecha, por oposición a la calle Ancha que nos conduce a la Plaza de la Audiencia, donde además del citado Palacio de Justicia, nos encontramos con el edificio sede de la UIMP en Cuenca. Si continuamos unos pasos, la vista nos permite contemplar el Hospital de Santiago, una línea de murallas y el río Huécar en su último tramo. Esta calle Ancha o del obispo Palafox, termina con un edificio que en sus orígenes fue concebido como escuela de niñas y niños, sostenido y construido con fondos del citado obispo Palafox. En la actualidad se vincula a la música, en un principio como sede de la JONDE y ahora como Conservatorio y Escuela Municipal de Música. En el final de la calle, hacia la derecha, la fuente la Doncella, y se cierra el recinto histórico por esta parte, con el puente de la Trinidad -también se llamó puerta de Huete-.

Desemboca este puente de la Trinidad en la calle Virgen de la Luz, la cual recorreremos hacia la derecha, bordeando el parque que sustituyó al convento de los Trinitarios. Por la izquierda, la calle Colón, donde se observa la portada de lo que fue casa de Recogidas y posteriormente de Beneficiencia (siglo XVIII). Cruzamos el puente de San Antón, desde donde podremos disfrutar de unas impresionantes vistas del río Júcar y del Casco Histórico. Por el otro lado del puente, nos encontramos con la Iglesia de la Virgen de la Luz, presidida por la patrona de la ciudad. Esta iglesia constituye una obra maestra del siglo XVIII, también en su interior encontramos pasos del imaginero de la Semana Santa conquense, Luis Marco Pérez, por tanto un excepcional colofón para cerrar esta larga ruta, que nos ha situado en la parte llana y moderna de la ciudad.


Ver mapa más grande





Ruta de El Paseo del Huecar

ITINERARIO:

Desde la Iglesia de San Andrés y junto a la escultura del imaginero conquense Marco Pérez, dejando atrás la calle del Peso y el callejón de la Madre de Dios, que esconde una escultura de Fausto Culebras, nos encaminaremos hacia la Plaza e Iglesia del Salvador (siglos XVII Y XVIII), con una airosa torre neogótica de finales del siglo XIX), edificio muy vinculado a la Semana Santa de Cuenca, por ser lugar de salida y encierro de algunos desfiles procesionales, entre otros, el de la espectacular y singular procesión Camino del Calvario o de las Turbas. Junto a la Iglesia encontramos una plazuela, en la que destaca la Casa Curato de la parroquia con el escudo de los Valdés y las referencias al último destino de las escuelas del obispo Palafox. En el ángulo opuesto el oratorio de la Esperanza y la zona posterior del convento de las monjas Benedictinas (fundado en el siglo XV).

Regresamos a la Plaza del Salvador para continuar por la calle de San Vicente (en recuerdo de una iglesia conquense desaparecida). Descendemos por la calle Alonso de Ojeda, para dirigirnos por la derecha a la calle de la Moneda - peculiar callejuela en la que las casas parecen romper la verticalidad -. Cruzando la calle, nos encontraremos con un túnel que nos va a conducir a la calle de los Tintes, en recuerdo del gremio medieval; calle de dos niveles, destaca la antigua muralla y las fachadas con sus diferentes colores. Continuando por cualquiera de estos dos niveles y acompañados por el rumor del río, llegaremos a la Puerta de Valencia, donde se ubica el convento de la Concepción Franciscana (S.XVI) y desde se observa encaramado a la falda del Cerro Socorro, el barrio de los Tiradores (nombre con claras reminiscencias judías) con la parroquia del Cristo del Amparo.

Y desde la Puerta de Valencia, por el paseo del Huécar, bordeando el barrio de San Martín, llegaremos al Teatro-Auditorio, Puente de San Pablo, Parado e Iglesia de San Pablo. Esta nueva perspectiva que nos acerca a la estructura íntima de la ciudad, también nos sirve de punto final a nuestros itinerarios urbanos.


Ver mapa más grande




Ruta de las Rondas

ITINERARIO:

Salida de la Plaza Mayor por Ronda de Julián Romero (esta calle toma el nombre de un capitán de los Tercios de Flandes). En la misma la ronda, que va trazando desde lo alto un camino paralelo a la Hoz del Río Huécar, nos encontramos con el Colegio de San José (siglo XVII), en sus orígenes perteneció a la familia Martínez del Mazo, cuyo hijo se convertiría en yerno de Velázquez y el mejor pintor de su taller, después este edificio pasaría a ser la sede del coro de la Catedral de Cuenca, actualmente es uno de esos hoteles con encanto, capaz de trasladarnos a otras épocas sin perder las comodidades de la nuestra. No olvidamos que junto a este edificio del siglo XVII se encuentra un restaurante que anteriormente fue la casa del cantautor conquense José Luis Perales.

Continuando por la Ronda desembocaremos en el Mirador de Florencio Cañas, un pequeño pasadizo con nombre El Cristo del Pasadizo no introduce otra vez en esta Ronda, posteriormente la Casa de la Demandadera y Convento de las Carmelitas (Siglo XVII), sedes de la Fundación Antonio Pérez: Museo de arte contemporáneo que reúne las colecciones de Antonio Pérez. Al final de la Ronda el Archivo Histórico Provincial, edificio del siglo XVI que fue cárcel inquisitorial. También restos del antiguo Castillo, originariamente alcazaba árabe, de donde deriva el nombre de Cuenca. Pues los árabes designaban con Kunka la fortaleza emplazada en esta parte.

Una escalinata situada en la Plaza del Trabuco y atravesando un arco de medio punto nos conducirá, por la Ronda del Júcar hacia la calle Pilares. El recorrido por este camino sobre la Hoz del Río Júcar siempre espectacular, desembocará, después de haber cruzado por el mirador de Cela, en la calle Pilares, donde nos encontraremos con dos edificios singulares, la Fundación Saura (ver ruta número 2) y la parte lateral del convento de las Petras (Siglo XVIII). Con lo que se regresará a la Plaza Mayor.



Ver mapa más grande